Con el objetivo de promover el arte, la cultura y el desarrollo integral de la juventud, Drummond Ltd., en alianza con el programa Huellas del Maestro y la Caja de Compensación Familiar del Cesar (Comfacesar), implementó un innovador proyecto musical que ha comenzado a transformar la vida de 30 jóvenes de entre 12 y 17 años en la comunidad de La Loma, en el departamento del Cesar.
La iniciativa, sin precedentes en su metodología, introdujo a los estudiantes al aprendizaje del acordeón de una manera poco convencional pero altamente efectiva: desde las salas de informática de Comfacesar. Utilizando teclados de computador y un programa interactivo, los participantes simularon las teclas de un acordeón, aprendiendo a ejecutar melodías típicas del folclor vallenato sin necesidad de un instrumento físico en la primera etapa del proceso.


Sorprendentemente, este enfoque digital permitió que los jóvenes realizaran una transición exitosa al acordeón real en tan solo 20 minutos de práctica, lo que evidenció no solo el potencial de la metodología, sino también el talento innato de los estudiantes. Para muchos de ellos, esta experiencia significó su primer acercamiento a un instrumento musical, despertando en ellos una nueva pasión y fortaleciendo su desarrollo emocional y cognitivo.
Como cierre del proceso formativo, se celebró el Festival Drummond y Huellas del Maestro, un evento cargado de emoción y tradición que reunió a grandes exponentes del vallenato, como Augusto Guerra (reconocido cajero y Rey Vallenato), Juan Durán (hijo del legendario Nafel Durán) y Almes Granado, actual Rey de Reyes del vallenato. Estas figuras no solo evaluaron el talento de los participantes, sino que también compartieron anécdotas y mensajes inspiradores con los jóvenes y sus familias, enriqueciendo aún más la experiencia formativa.

Durante el festival, se premió al estudiante más destacado en técnica, pausas musicales y expresión interpretativa, quien recibió un acordeón Honner como reconocimiento a su esfuerzo y talento. La premiación no solo representó un logro personal para el joven ganador, sino también una motivación para todos los participantes, quienes expresaron cómo el proyecto les ayudó a fortalecer su autoestima, reducir el estrés y descubrir nuevas habilidades.
Uno de los estudiantes beneficiarios expresó: “Aprendí desde cero, nunca había tocado un instrumento, y ahora puedo tocar vallenato gracias a un teclado y a mis profesores. Me siento más seguro de mí mismo y me doy cuenta de que puedo lograr lo que me proponga.”


Con este tipo de iniciativas, Drummond, Huellas del Maestro y Comfacesar reafirman su compromiso con la transformación social a través de la cultura, brindando a los jóvenes herramientas innovadoras para soñar, aprender y construir un futuro con más oportunidades.